Donato Poveda: La sangre pesa más que el agua

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Imagen cortesía de los entrevistados
Imagen cortesía de los entrevistados

Donato Poveda nació en el mundo de la trova en los años 80 en Cuba, compuso canciones que alcanzaron el sello de la posteridad y contaba con miles de seguidores en la escena musical cubana. Sin embargo,  tras emigrar a Estados Unidos,  se vio obligado  a reinventarse y adaptarse a un panorama para él totalmente desconocido.

“Mi carrera sufrió un cambio radical, primeramente al llegar a Estados Unidos, tuve que aprender nuevamente a escribir canciones, esta vez para los formatos de la radio, y sobre todo a entender cómo se hace un trabajo editorial. Muchas personas piensan que es fácil, o que yo abandoné mis raíces, sin embargo, puedo asegurarte que todo lo que he hecho lo he hecho por mi familia. Esta carrera puede ser muy cruel con los artistas “¡Eres tan bueno como tu último éxito!”, si no prácticamente ni existes, dice Donato a Zafra Media desde Estados Unidos pocos días antes de ofrecer junto a su hermano Roberto Poveda un concierto el próximo viernes 13 en Brooklyn bajo el título “El regreso del trovador”.

Hemos hecho varias actuaciones juntos, pero no revueltos, como ahora”, bromea Roberto en medio de los preparativos de este show neoyorkino en el que ha depositado un aluvión de expectativas.

Donato ha ejercido una incontestable influencia en la escena de la trova cubana y sus canciones, tras establecer residencia en EE.UU,  han sido interpretadas por un rosario de artistas de calibre internacional, entre ellos Chayanne, Julio Iglesias, y Gilberto Santa Rosa. El músico también ha mantenido estrechas colaboraciones con Willy Chirino, El Puma, Cristian Castro, Alejandro Fernández, Sergio Dalma, Héctor Montaner, Lissette y, Soledad Bravo, Tania Libertad y Juan Carlos Baglietto (y la lista sigue).

Generación de los Topos.
Generación de los Topos.

Donato pertenece a la Generación de los Topos, un término acuñado en el núcleo de la Revista El Caimán Barbudo por el periodista Joaquín Borges Triana. “Recuerdo que ese término nació en la revista Caimán Barbudo, pero antes éramos la novísima trova, creo que ya me había ido de Cuba cuando eso”, recuerda Donato mientras habla con  “con cariño” de los años en que creció como cantautor en Cuba.

Éramos prácticamente niños cuando comenzamos, siento cariño y añoranza por aquella época de tanta inocencia”. Uno de sus amigos y colaboradores durante “la edad de la inocencia” fue Santiago Feliú, “Santi” para sus amigos y seguidores.

En 2014 recibió una llamada telefónica desde La Habana que le heló la sangre.  “Santi ha muerto”, le dijeron, y Donato no lo podía creer.

Me llamaron por teléfono desde Cuba, y fue devastadora la noticia, era demasiado joven para morir”, dice y rememora su amistad con el autor de Futuro inmediato.

“Con Santiago tuve una buena amistad, incluso cuando comenzamos éramos prácticamente un dúo, vivimos muchas experiencias artísticas juntos, nos iniciamos juntos el mismo día como miembros de la Nueva Trova, y al principio éramos inseparables, después al desarrollarnos, cada quien encontró su propia voz”.

Cuando uno le pregunta a Donato por qué emigró, la respuesta puede ser tan sencilla como contundente. “Es complicado”, dice, así, a secas, para zanjar el asunto antes de que cobre vuelo. “Extraño el sentido de hermandad,  la honestidad y el desapego de aquellos años”, remata.

Cortesía del Artista
Cortesía del Artista

Luego apela a la nostalgia para explicar qué se siente al observar Cuba desde la distancia. “Siento nostalgia, me alegro de sus éxitos y sufro con sus vicisitudes, es mi tierra natal y aunque tengo muchos más malos recuerdos que buenos, ¡la sangre pesa más que el agua!”

Donato ha escrito muchas canciones imperecederas. Una de ellas, Historia de un amor, ha cobrado valor de himno para no pocos seguidores de la trova. No obstante, su versión de Madre ¿por qué?, con la que ganó el concurso Adolfo Guzmán, le dio un espaldarazo en los medios de difusión de la isla.

Madre ¿por qué? es de José Raúl García, yo la interpreté en el concurso Adolfo Guzmán y la hice conocida por las muchas veces que se reprodujo en la radio y la televisión dice realizando un ejercicio de memoria.

―¿Mantiene relaciones con sus compañeros de generación en Cuba?

―Tengo amistades virtuales en Facebook, nos mantenemos en contacto, y cuando pasan por Miami, voy a verlos si puedo.

―¿Ha pensado regresar a cantar en Cuba?

―No creo.

―Sus canciones han sido interpretadas por músicos de fama mundial…

―Siento una inmensa gratitud por todas estas estrellas internacionales que me permitieron ser parte de sus éxitos, con lo que más amo en este mundo después de mis seres queridos (la música). Muchas de esas canciones las escribí pensando en cantarlas yo, pero cuando el hambre aprieta hay que hacer sacrificios, es un acto muy peculiar el de poner en la balanza: un plato de comida para mis hijas sobre la mesa, o mi ego volando por las alturas.

―¿Cómo influyeron esas colaboraciones en su carrera?

―Cuando salí de Cuba para Venezuela, tuve la suerte de firmar un contrato con Sony Music, allí conocí a muchos ejecutivos que me presentaron a varios de esos artistas internacionales, puedo decir que ellos fueron esenciales para mi supervivencia, y aunque es un gremio muy competitivo creo que tuve suerte.  

―¿Cómo es su vida diaria en Miami?

―Ahorita estoy viviendo en Chicago, bueno entre las dos ciudades, Miami es un paraíso, es una ciudad muy especulativa, todo se mueve a gran velocidad. He estado produciendo unos shows de variedades para varios casinos, me entretiene la idea de recrear aquellas noches habaneras interminables de buena música y gran colorido; y en Chicago ayudo a mis hijas con sus estudios y todas las tareas relacionadas con la familia.

―¿Qué le hubiera gustado hacer durante la formación de su carrera en Cuba y no logró?

―Me hubiera gustado estudiar piano clásico y composición, en Cuba el rigor profesional es único en el mundo, pero mis padres no sabían mucho de eso y me enviaron a estudiar en una escuela militar; creo que eso es lo único que les reprocho, porque al final de igual forma soy músico.

―¿Cuál es el próximo disco que ha pensado grabar?

―Durante 15 años hice un trabajo editorial con la editora Peer Music, allí están cientos de canciones que escribí en ese tiempo, para enviar a los otros artistas. De esas canciones escogimos varias y grabamos un disco en vivo con el Trio Negroni, estoy esperando por la mezcla final de ese disco. Así quiero hacer también con el resto de las canciones, irlas grabando.

―¿Qué repertorio presentará en Nueva York?

―Para NYC llevo una mezcla de canciones de aquella época luminosa de cuando comencé, con pinceladas de las varias etapas que han conformado mi larga travesía musical, además de compartir escenario con mi hermano Roberto que en sí ya es algo único y especial.

Roberto Poveda, dueño de la noche en Brooklyn

Roberto Poveda, como se dijo,  compartirá el cartel del concierto  con su hermano en Brooklyn, Nueva York. Roberto ya ha acumulado méritos en la organización de las noches en Brooklyn  dedicadas a la trova y la canción de autor. Es uno de los músicos que ha asumido la trova como un destino y una disciplina y así la ha incorporado a los ambientes bohemios de una ciudad que, como saben, no duerme.

Roberto reside en Brooklyn desde el 2006, y ha convertido su estancia en esta ciudad en un laboratorio para cocinar ideas creativas de todo tipo, algo que se percibirá en este concierto junto a su hermano Donato. El músico comenzó su carrera en Cuba en los años 80 y fijó residencia en Bogotá, una década después. Años más tarde decidió radicarse definitivamente en los EE.UU.

Roberto Poveda.
Roberto Poveda.

El Trovador de Brooklyn es un evento creado por Roberto en el año 2016 y ganador de una beca del Concilio de Las Artes (Brooklyn Arts Council) para recuperar la historia trovadoresca de Brooklyn. Cuentan que los primeros trovadores se inspiraron en la belleza natural de la ciudad, incluyendo el Prospect Park y la riqueza arquitectónica de los barrios aledaños.

Roberto es un dedicado observador de la vida nocturna de Brooklyn, incluso uno de sus discos lo tituló Brooklyn Nights, cuyas intenciones artísticas hablan desde el nombre. Ha publicado además fonogramas como Son eléctrico, y Destino manifiesto, y las compilaciones Latin Lounge y Café Cubano. Es importante mencionar también su trabajo con Alfredo Triff en Boleros Perdidos y con Kip Hanrahan en At Home In Anger.

Lo cierto es que el próximo 13 de julio dos cubanos, hermanados por la sangre y la trova, que en este caso es lo mismo, subirán a la noche de Brooklyn en un concierto que pondrá de manifiesto que el  lenguaje universal de la canción cubana  ha llegado a casi todos los rincones del mundo y que en Estados Unidos también llegó para quedarse.

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